Oto

He subido el resto de fotos de mi reciente estancia por Broto. Hoy he subido el paseo desde Broto hasta Oto.
También he subido nuevas fotos de Biescas y de Broto.
Este finde pasado fueron las fiestas de este pueblo, que este año me he perdido.
También hablando de fiestas de pueblos, ya que me perdí la de Oto no quiero dejar este post sin gritar: vivan las fiestas de Pozuel! (Y es que Teruel sigue existiendo).
Pincha para leer un poquito sobre Oto, sus costumbres, su historia…
Una mirada sobre el valle.
Desde la cercana ermita de San Sebastián puede divisarse una interesante vista sobre el paisaje del valle. El entorno de Oto se sustenta sobre un sustrato geológico que, debido al importante papel erovivo de ríos y barrancos, se caracteriza por unas acusadas líneas angulosas. En el modelado de estas formas tiene también gran importancia el clima, con fuertes contrastes térmicos y su abundancia de precipitaciones. Éstas, a su vez, favorecen la existencia de una frondosa vegetación sobre la que se ha ido instalando los usos tradicionales de la agricultura y ganadería como campos de labor y praderas de pastos
Historia.
Este paisaje ha sido el escenario sobre el que el ser humano ha ido desarrollando una historia en la que destacan ciertos momentos críticos que nos han legado un importante patrimonio construído. Este es el caso de la Edad Media, en la que el avance de los reyes aragoneses dejó como testigos algunas iglesias, como la de Oto que cuentan con una torre de clara finalidad defensiva. Similar situación se produjó durante los siglos XV y XVI, en los que el afianzamiento de la frontera dentro loes estados español y francés derivó en la construcción de una serie de torres militares en los altos valles pirenaicos, como la de la Atalaya de la Fon de la Esacalada.
El legado de lo cotidiano.
También el día a día, con sus faenas y creencias cotidíanas, ha ido dejando su huella en la arquitectura popular del valle, destacada por la rotundidad de sus volúmenes y por ciertos detalles ornamentales de gran belleza en sus puertas y ventanas.
Al mismo tiempo, la sociedad tradicional fue transmitiendo unos métodos de trabajo que permanecieron prácticamente invariables durante muchos siglos, como los de la producción textil en la que Oto fue centro principal. Y, junto a ellos, unas celebraciones festivas como las aún conservadas en esta localidad: el 15 de agosot, Asunción de la Virgen, con procesión, palotiau y subida al mallo, o el 20 de enero, San Sebastián, con una gran hoguera en la plaza de la iglesia.
Texto informativo de la oficina de turismo del lugar exhibido en un cartel de exposición.

August 18, 2005 — jio

¿Había que dejar una sonrisa, no?
Pues eso…
y vaya sonrisa, preciosa!