Nonato de la colina
El infante Pedro nunca vivió, nació muerto del vientre de su madre.
Lo enterraron en la misma colina de su no-vida en la que dos siglos más tarde vivió la señorita Bethie con el borracho de su marido que la volvió loca hasta el inevitable y fatal destino.
Lucho después de que sus pies le llevaran hasta la colina del nonato Pedro y bailara a la luz de la luna con Beth, lamiendo el tequila que ella misma derramaba en sus pezones para que él mamara como un niño, no distinguía entre aquellos que habían muerto o los que faltaban por venir, él hablaba con el mismo amor a todos, feliz.

June 6, 2007 — jio
