Dreams
Cuando empecé a salir con Lara, mi sueño era vivir en un sitio como ése, un apartamento de playa en invierno. Ella iría a trabajar por la mañana; yo compraría el pan y leería la prensa en una cafetería junto al mar, pensando en el capítulo seis de mi novela. Escribiría toda la mañana y comería un bocadillo. Lara llegaría a casa a primera hora de la tarde. Iríamos a la playa: yo correría un rato y ella patinaría en el carril bici. Por las noches iríamos al cine a ver películas francesas o a cenar por ahí. Yo prepararía recetas exóticas y nos emborracharíamos en la terraza, bebiendo gin-tonics con limón exprimido.
Claro que entonces Lara estaba empezando la carrera, y yo no me preguntaba qué dinero iba a ganar escribiendo en la playa, ni si me aburriría lejos de mis amigos y de la civilización. Ahora a Lara le faltaba una asignatura para terminar Magisterio y quería aprobar las oposiciones y tener un trabajo fijo. Le tocaría un pueblo en el que yo podría escribir, pero donde todo el mundo nos conocería y donde no habría kiosco ni cine ni prensa zaragozana a la orilla del mar.
Daniel Gascón,
De su novela: El fumador pasivo.
No soy pirata
Me encanta. Me apetece saber como sigue…