En el bar
Jodo co, vaya rubiaka!!!
Se llamaba Mamen. De mamas enormes y morena como la noche. Lo de mamas no sé si será por mamá pero mamarían de enorme manantial. Fumando un pitillo miraba, ya rumbo al olvido con la quinta marcha. Se me acerca y me susurra al oído:
—Mamas mis mamas y me las mamas con las ajenas de mi amiga.
—Mamo tus mamas, morena, pero con una copa más que mi boca está seca y saliva me hará falta para mamar tantas mamas como las de mi mamá (que aún me ama y me mima).
(Y yo que acababa de discutir con Sexi Susi, la chavala que nunca recuerdo como se escribe su nombre, mamé con Mamen, y su amiga, tan salvaje como el color de su pelo en la noche).
Nuevamente sin caso, nchst. Fumaré un canuto a la salud de Mamen y Carmela. Voy a ver que hace mi Sexi Suxi Sensual…

Imagen de salamancaturismo.com
Nuevamente tenía esa sensación de responder a algo… naaaa, imaginaciones mías.
Hoy estuve en prisión visitando a un viejo colega, el Alivios.
Al Alivios lo trincaron por listo. Se hizo sus castillos en el aire. Nos pasaba las pirulillas de bajinis y a sus colegas siempre los trataba bien. Tocaba varios asuntillos, 4 o 5 variedades de diversiones distintas. Empezó a trastear con lo blanco y por lo tanto a vestir mejor en muy poco tiempo. A sus colegas les seguía viendo de cuanto en cuanto. Con sus nuevos amigos pasaba más rato.
Una vez me contrataron, por mucha pasta, un cliente que a su vez era sospechoso de un delito de desfalco y se le iba a investigar porque se añadían sospechas a que era gay y consumidor de droga. Le eliminé el problema de las sospechas de las drogas. Mi cliente salió de rositas, sigue saliendo por la tele. En el asunto de las drogas estaba implicado el Alivios. Alivios ahora vigila el jabón en las duchas de la cárcel. Alivios sigue vivo y en la cárcel gracias a mi también. Alivios no sabe si matarme o darme un abrazo. La cárcel le está enseñando a ser carpintero. Demuestra habilidades para las manualidades me han dicho los funcionarios de la cárcel.
Viernes, será hora de ir llamando a Suxi Sesi, ¿cómo coño se escribe realmente el nombre de esta tía? Luego iremos a alguna timba de poker, aunque la última acabó de manera extraña.

Un pequeño ejercicio de hastío me llevo por los siguientes caminos. Yo volvía tope feliz, pero un poco aburrido, en mi cochecito mientras escuchaba un poquito de Nancy Sinatra: Bang bang, he shot me down Bang bang, I hit the ground Bang bang, that awful sound Bang bang, my baby shot me down. ¿así que el caso de hoy? Ni fu ni fa.
Conducía sin pensar en los de la banda caracortada ni nada de eso. E iba pensando en mi Susi Sexi, así, vestida con su picardías (y en lo que ocultaba tal prenda). De pronto vi aquella chica (¡menuda piba! waca, waka), y la imaginación y mi fantasía de lo que ibamos a hacer Susi y yo se tornó con su cara. Y nada, yo seguía imaginando. ¡Y de pronto…. pasó aquello!
–Ahív@stias-, exclamé para mi mismo (mismamente). ¿Y ahora qué hago, cómo me bajo esto?
Ni que fuera un chaval a estas alturas. Y con la tontería más tieso se ponía.
Llegué a casa becerrico perdido, menos mal que era de noche.
-Sólo te quiero a ti Susi- decía entre jadeos mientras pensaba en aquella otra chavala.
Mi chica Susi sólo busca diversión conmigo, ella es feliz ¿o no?
-Sí Tibio- me respondía ella.